Un nosotrxs feminista: ensayo visual de la marcha feminista y en lucha del 8 de marzo de 2014

El testimonio de una marcha que fue desbordada de feminismo, una marcha donde el feminismo institucional estaba dividido del feminismo crítico, marginal e independiente. Ese feminismo que no pregunta ni currículum ni sexo a quien ingresa a sus espacios. Este 7 de marzo pasado, como adelantando el tiempo, se celebró el día de la mujer trabajadora, interrumpiendo la avenida principal de santiago marchamos por la Alameda y las feministas inundaron las calles de la capital con consignas pro-aborto, gritando contra el patriarcado, riéndonos y conociéndonos. Compartimos en este ensayo visual las palabras de distintas activistas feministas, independientes, artistas, prostitutas que estuvieron en la marcha del 8 de marzo y que marcharon como parte de la Coordinadora Feministas en Lucha. Es un feminismo de visiones disímiles, radical, trans y que imagina nuevos modos de hacer política. Que apuesta por la imaginación como política. Compartimos también dos vídeos-registros de la marcha realizados por lxs cineastas transfeministas Wincy Oyarce y  Camila Jose Donoso. En este ensayo visual compartimos también parte de la acción-pegatina realizada por CUDS en la marcha. De este modo estamos haciendo memoria. Una memoria disidente y transfeminista. 
1902919_10202566469417504_529966483_n

Hay que tomarse las calles y el feminismo. Es necesario tomarse el espacio público desde un situarse inconformidad. Aprender el activismo como posibilidad de hacer notar que no estamos de acuerdo con el poder y su forma de entrometerse y controlar nuestros cuerpos,  de que hay algo que nos incomoda constantemente, incluso, en las conmemoraciones que han consensuado para que su democracia elitista simule democracia. Deseamos abortar con nuestros vientres estériles. Abortar el patriarcado.  Ese día marchamos porque el feto no es un ser humano y por la solidaridad transfeminista. Johan Mijail

1618082_10152293731274901_1580248100_o

10011511_10203387445907069_1376504365_n

1969252_10202560643071849_1189943807_n

 

La marcha de la tarde del viernes pasado, el 7 de marzo, fue indiscutiblemente feminista.  Se vio en los lienzos – “Por un 8 de marzo feminista y de lucha”, “Sin feminismo no hay revolución”, “Feminismo en toma” – pero también en las voces que cantaban, que gritaban y que coreaban juntxs.  En las brigadas de serigrafía y de esténcil que cubrieron la ciudad con sus bellos mensajes feministas abortistas: “Aborto libre, seguro y gratuito” o “Esto [la imagen de un feto] no es un ser humano”.   Fuimos rompiendo performáticamente en la ciudad, exhibiendo orgullosamente nuestros cuerpos de putas, de lesbianas y de travestis.   Como las compas valiosas de Concepción que expresaron su protesta a chorros, nosotrxs también fuimos escupiendo, orinando y vomitando nuestro feminismo por todo Santiago.  Con cada paso de nuestra ruta íbamos marcando nuestro territorio, despertando lxs vecinxs con nuestros gritos en contra del heteropatriarcado capitalista.  Cubrimos las calles y las paredes con las demandas silenciadas de los últimos veinte años y repudiamos los espacios partidarios de los consensos y las negociaciones pactadas.  Que no les quede ninguna duda: este año la marcha del 8 de marzo, organizada por la Coordinadora Feministas en Lucha, no fue de un solo día, sino durará el año entero.  Salimos este año a marchar y todavía no volvemos.  Vamos a tomar las calles y las catedrales, vamos a gritar ¡por un 2014 feminista y de lucha!. Hillary Hiner 

Irrumpir, visibilizar, contagiar, politizar, tomarse el espacio por asalto, porque más allá de que se pida o no “permiso”, no lo necesitamos, porque cada vez que deseamos manifestarnos, lo hacemos. Y los deseos, no tenemos por qué someterlos al permiso. Ese es nuestro mayor derecho: el deseo. No somos hombres, no somos mujeres. Somos monstruos, cuerpos que se dejan contagiar por olores, fluidos, costras, moretones y heridas de otrxs. Nuestros cuerpos también son otrxs. Dejamos nuestras casas y pegas y salimos a encontrarnos, deseosos de rebeldía, de crítica, de amistad, de polítika. Sí, nos gusta la polítika. Y cómo no nos va a gustar si nuestra lucha es polítika. Y cómo no nos va gustar si nuestra sexualidad es polítika. Nuestros deseos son polítikos. Nosotrxs hacemos lo que nos gusta. Y nos gusta luchar. Y esta lucha es polítika. Y sin afán de enaltecerse, pero si en el afán de marcar diferencias, porque hay que hacerlas: generar disenso. Nosotrxs luchamos por un valor que va más allá de la individualidad de cada unx de nosotrxs. Más allá que esas luchas nos generen un placer a nuestra propia individualidad. Porque hoy, precisamente, se pone nuevamente en disputa el valor de la individualidad. Y es obvio, al estado, opresor, esa figura le sirve mucho más que la colectividad. Y toda colectividad, será vista, en la medida que tome fuerza y signo, como una amenaza al estado individual. La policía está en todas partes, lleva distintos disfraces y quiere aniquilar todo aquello que sobrepase a su nivel de organización militar, su lema lo dice: “orden y patria”. Yo me pregunto, en tiempos en que todo ser individual puede legítimamente reclamar, ¿A qué le estamos dando más valor? ¿A que no nos pongan la carretera encima porque se nos van a arruinar nuestros jardines, a que nos paguen más sueldos porque necesitamos tener más plata para gastar más, o a la libertad de las bio-mujeres que criminalizadas por los poderes fácticos, ponen en riesgo sus propias vidas, anónimas, solitarias, obligadas a parir cuando no está eso dentro de sus mismísimos deseos? Y esto sólo como un ejemplo entre muchos más. Las luchas no son las mismas, hay luchas políticas y hay luchas burguesas. Y la burguesía, transa con el estado. Eso no es dogmatismo. No confundamos. Porque en tiempos de consensos, y de neoliberalismo exacerbado, en donde aparecen las libres demandas de la individualidad. Es eso, precisamente lo que separa las legítimas demandas. Luchas por la individualidad y luchas por la colectividad. Las respuestas de las diferencias saltan a la vista.Algo nos alegra. La conjugación de nurstras colectividades trans. Porque mientras más trans, más crueldad. Y la crueldad, como acto terrorista contra la moral de los principios cristianos, desordenando al estado, es una peste que deseamos contagie a eso que dicen llamar “humanidad”. Ernesto Orellana

Video-registro de la marcha editado por el cineasta feminista Edwin Oyarce a.k.a. WINCY

La marcha de este 8 de marzo fue una toma feminista y anti bacheletista. Marchamos con los fetos que exigen su derecho a no nacer. Para el feminismo no hay territorios correctos a ocupar ni cuerpos claros y coherentes que defender. Tal vez por eso con mis amigas y compañeras insistimos y resistimos ahí, a la par que salimos diezmadas, porque el feminismo es despiadado, partiendo con una misma. Nunca había estado en una marcha feminista un 8 de marzo, me decía una amiga, fecha que el sangriento neoliberalismo humanista internacional llama “día de la mujer” y nosotras, feministas y mujeres de distintos sexos decimos aborto sin apellidos, evita el aborto hazte lesbiana, menos pacos más travestis. Terminé con el cuerpo agotado pero hice ánimo con mis amigas que también salieron diezmadas. Fue una hermosa toma feminista y colectiva este 8 de marzo, y ahora vamos por todo el 2014. Lucha Venegaseliana y el feto punk

FEMINISMO EN TOMA, del Colectivo Universitario de Disidencia Sexual, CUDS. Instalar/ instalarse contra la realidad con gestos precisos que dejan huellas y sitúan nuestras diferencias. NO SE NACE MUJER, citando a Simone de Beauvoir, Moda y Pueblo. SOMOS LAS GRANDES MINORÍAS frente al cordón de mujeres uniformadas, pretéritas, ancladas a la institución dominadora del poder masculino que ejerce su fuerza, la violencia de Estado contra el pueblo, las mujeres que luchan, las minorías, las disidencias. La cámara filma los detalles sutiles a través de registros específicos que determinan lo brutal de nuestra realidad hoy. Un avance hacia las ideas de libertad, justicia, equidad, para consolidar nuestras rebeldías. Eugenia Prado

 ACCIÓN CUDS PEGATINA DURANTE MARCHA//////////////////

IMG_5471

Consumirnos tres mil cien centímetros cúbicos de engrudo, en ruta zigzag durante la marcha feminista y en lucha de este 2014 para llenarles las murallas y engañar el ojo con una imagen que es también una pregunta por la forma humana. Brocha, engrudo, pared, afiche, brocha pasando sobre afiche y dejando los restos del engrudo que como todos aquellos fluidos que nos implican nunca son homogéneos. Siempre hay cuerpos de inclusión resistentes a ser solubilizados y que quedan como agregados duros de romper o destruir. Las murallas en disputa. Desaprendemos la forma humana con las mismas ganas que queremos desaprender la forma de mirar como nos habían enseñado. Ficcionando estrategias de arte y política, pensando que un colectivo no puede renunciar a las estrategias de un feminismo descolonizador, crítico, trans, travesti, drag, gaga. Un feminismo que ya no confía en la sola categoría biológica mujer pero si  en las identidades que sostienen su devenir mujer. Pensarnos en un feminismo en toma.  Y es mediante esa toma que el cuerpo, la página, la calle, la imagen, la pregunta, el muro, la pantalla y la palabra nos permiten hacer del activismo un espacio rebelde también para la política de la amistad. Jorge DíazScreen Shot 2014-03-13 at 9.34.49 AM


Screen Shot 2014-03-13 at 9.31.59 AM

RECETA MARCHISITICA

INGREDIENTES: AGUA, HARINA, COLA FRIA

Poner  a #Fuego lento, una olla con agua cruda.

Disolver en otro bol, la harina con el agua fría.

Añadir la mezcla  a la olla.

Revolverla, siempre a fuego lento, hasta que empiece a espesar.

Cuando #Hierba, apague y vierta la #Cola fría.

 PREPARACIÓN

Elija una fecha #Feminista #Disidente #Políticamente #Incorrecta.

Convoque a sus compañeras y reúnanse unas horas antes para hacer la llamada “previa”.

PREVIA

Ud. Y sus amigas podrán realizar manualidades con materiales diversos.

Se sugiere el #Reciclaje.

El uso del ashtag (#) es igualmente recomendable.

Evite frases largas.

Utilice el humor ácido y penetrante

No tenga Respeto por Nada ni por Nadie.

Acompañe el proceso con #Elixires según sea su #Placer.

 DEGUSTACIÓN

En la radio suenan las Horregias:

“que día más radiante vecina,

vamos a marchar”

Las manualidades están listas.

Recuerde el uso de la #Kapucha o algún camuflaje de identidad.

Y así, degustaremos mejor nuestro:

#8Marzo #El7aLas7 #Marcha #Feminista #Disidente #YoAborto  #Cuds

Vivian Dran

 Video-registro de la pegatina editado por la cineasta feminista Camila Jose Donoso

Acción-pegatina CUDS en marcha por el día de la mujer trabajadora 2014 from Disidencia Sexual on Vimeo.

Una marcha escindida, una marcha  feminista que fue cooptada por la nueva mayoría, por un partido comunista y unas políticas “mujeristas” que celebran sin problemas la asunción de Bachelet en el gobierno, una mujer que gobernó matando al pueblo mapuche. Sin embargo, ocurrió que el feminismo asustó, el feminismo dio miedo e hizo reaccionar a la maquinaria política masculina. En la marcha vimos como circuló la palabra “feminista”, luego de más de 20 años en silencio y debido a la cooptación de instituciones como el Sernam, el feminismo circuló en cuerpos de estudiantes, en trabajadoras sexuales, en travestis, en disidentes sexuales que sin problemas manifestaban su protesta feminista. Nunca como antes vimos congregadas a masas de cuerpos convocados por la palabra feminista, gritando “somos malas, podemos ser peores” a un padre de familia que defendía el muro de su casa propia de un afiche que en serigrafía que exigía el aborto gratuito. Insolentes, sueltas y creativas son las cuerpas de este movimiento feminista que se articula con un movimiento estudiantil, una muestra de ímpetu que quiere construir en conjunto el significado de la acción feminista. Aún recuerdo a las compañeras que gritaban que Bachelet no era “ná feminista”, que era amiga del patriarcado y hoy más que nunca hay que disputar esa palabra. Cristian Cabello

10013702_622120267861086_319577301_n

¿Otra marcha de las mil marchas por las calles de Santiago?, esta fue quizás más festiva y colorida, creativa, compuesta mayormente por jóvenes expresándose de mil modos, así me pareció. Desplazada desde plaza Italia a plaza Almagro por calles interiores con sus barrios y vecindades, esta marcha tuvo otra belleza, otro ritmo y tonos, una marcha casi carnaval si no fuera por los gritos, lienzos y pancartas donde también la rabia afloraba, y con encapuchados y represión al final, como siempre. Día Internacional de la Mujer (de ‘la mujer trabajadora’), larga historia…la clase fue primero, el género después, un nudo que perdura hasta hoy junto al que le acompaña, ‘feministas y políticas’, como si el ser feminista no fuese político en el sentido más profundo del término…una marcha que mostraba cuán extendidos y encarnados están estos asuntos del cuerpo usado-secuestrado, la identidad y la libertad en un país que cambiaba de signo, de aire político: 2014, una mujer le entregaría la banda presidencial a otra mujer en un país como Chile con sus sempiternos sectores conservadores retrógados, valga la redundancia, que insisten en imponerse a las mayorías por la fuerza de las armas y de la ley. “Mujerismo no es feminismo” decía una pancarta que viene desde antes (por si alguien tiene dudas de lo que serían logros y su lado B, ‘avances’, carabineras incluidas con esto de la igualdad de género). Mejor reírse que llorar.  Eliana Largo

No sabíamos marchar como las blancas ni queríamos aprender su rigidez de la marcha que se pretende ordenada, en un bloque uniforme y acompasado. Ni nuestros gritos eran sus gritos. Nuestras voces travestis se desordenaban entre la rabia común que nos convocó. Con gritos desorganizados, con la improvisación resentida de querer nuestra marcha y no quererla a la vez. Porque iban ellas, justo a unos pasos iban ellas las blancas, rígidamente ordenadas, pretensiosas de la disciplina comunista; a un costado iban ellas y nosotras, las travestis, las putas, las anarquistas sucias, ni tan revueltas ni tan lejanas, nos cruzamos cientos de veces hasta antes del fuego, tan promiscuas y en desenfoque.Fue el fuego en el fin de la ruta y estallamos las promiscuas con el odio común. Las blancas sucumbieron a su cómoda obediencia de su orden inofensivo. Sólo quedamos las travestis, las putas, las lesbianas anarquistas sucias llorando de rabia obligadas por el gas fascista. Nuestra marcha fue un trote y luego una carrera a contradirección. Porque nunca nuestro fin es el fin de la ruta y el fuego nos parece siempre un comenzar. No comenzamos en el punto acordado, no comenzamos en medio del llamado oficial; nosotras llevamos siempre el fin de la ruta como partida, cruzadas entre todas, comenzamos cada vez que nos pesa la rabia. Y somos las obesas de la marcha, siempre hambrientas de fluidos, de la temperatura y música de cada explosión. Éramos madres asesinas detrás de un lienzo desalineado. Éramos delincuentes del sexo sin compás. Éramos el ruido indeseado de la marcha, el bloque fracturado de la gran columna. Y no quisimos acordar nunca un tono oficial para entendernos los gritos. No corrimos una marcha para que nos entendieran. Fuimos las desorganizadas de su organización y no quisimos nunca alinear nuestros lienzos. Éramos la fractura inevitable de su columna moderada, de su dirección en consenso. Josecarlo Henríquez

Comenzar a avanzar por las grandes alamedas cercadas, caminar en el lugar asignado para máquinas transportadoras de animales-humanos, sentirme rodeada de vallas y de ese pasto no tierno color verde-milico que acuartela mi cuerpo, nuestros cuerpos en movimiento. Y reconocer caras desconocidas, pero que se han vuelto parte de mi en esas otras marchas, el traspaso de una sonrisa, sudar y leer panfletos (que guardo y muestro secretamente a mis estudiantes de educación media), caminar sosteniendo el cartel repetido “Aborta: Sin culpas religiosas, sin pena judicial, sin violencia patriarcal” y aceptar la pose quieta, como si esa captura de pixeles expandieran el mensaje a la (i)realidad nacional, no.. no creo, pero me gustaría.Y llamaste, en la próxima curva estarías para marchar junto a mí, apoyando con tu cuerpo esta toma de conciencia, esta visibilización del descontento y de la violencia naturalizada, verte por fin entre todos los cuerpos, quieto y expectante en el paradero y pensar-sentir que no sangro, que nunca ha coincidido mi menstruación con una marcha, que podríamos tirar ahí mismo, que mi cuerpo farmacológicamente controlado por mi, tiene descanso para sangrar otro día, no este de conmemoración y lucha feminista, que mi fertilidad corpórea la decido yo, que mi fertilidad de ideas la decido yo, que mi cuerpo no sangra hoy, pues aborto con este ejercicio aérobico-crítico la posesión de las miradas impertinentes hacia mi cuerpo, aborto mi desigualdad de ingresos por no nacer hombre, aborto la presión por cagar todos los días, aborto que se me pase el tren, aborta un paco, aborto tu traición Michelle, aborto la triple jornada laboral de nosotres, aborto tus princesas Disney, aborto la depilación de mi bigote y cejas, yo aborto, yo aborté. Emilia Schuster

10014666_10152250110930090_1550606756_n

Decir mi dicha feminista. Mirar el paso brioso de los miles de jóvenes, hombres, mujeres, niñas y niños que caminan por las calles de Santiago el 7 de marzo del año 2014, desde Plaza Italia. Marcar con fuerza el peso de las pisadas calientes en cada fragmento del asfalto urbano, quemar con gritos y consignas cada tramo recorrido hasta el Parque Almagro;  desplegar los  cuerpos disímiles des-vestidos para ocupar sin miedo estas calles frías; corear, cantar, gritar, con voces jubilosas por liberadas. Atesorar las huellas de la primera manifestación rebelde citadina. Pensar en la labor activista apasionada, -que digo ahora como memoria- de los dos meses previos a este paso callejero en revuelta. Las voces, las propuestas, las imaginaciones, los gestos, las intervenciones-discusiones, esa energía joven deseante que a nada teme, que se desborda y excede lo normado-ordenado-vigilado, que se pone de acuerdo entre diferentes, que elabora estrategias, que piensa y actúa para ir más allá, siempre más allá, como lo anhela el feminismo radical. Mirar, en este triste país de modelo capitalista y patriarcal depredador, la escena marchante como una promesa revolucionaria y quedar ahíta, satisfecha, agradecida de esta emergencia feroz de l@s  Feministas en Lucha y… continuar presta a este movimiento que nos mece. Gilda Luongo 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s