“Infancia, aborto y cultura sexual” por Lucha Venegas

La sexualidad infantil atemoriza a lxs adultxs, pues suponen que lxs niñxs no tienen sexo, ya que sus cuerpos no podrían reproducirse. Pensar que la sexualidad es igual a la reproducción es un error. La sexualidad de lxs niñxs, la sexualidad de las personas estériles, la sexualidad de las personas que se realizan vasectomías, mujeres que mantienen relaciones sexuales con otras mujeres, la sexualidad de lxs adultxs mayores dan cuenta que la sexualidad es más compleja que reducirla obligatoriamente a la reproducción. Sin embargo, hay cuerpos que a través de violaciones o errores son obligados a embarazarse y reproducirse.

Publicado originalmente en el Diario Irreverente Enero 2015. Lucha Venegas es trabajadora social, filósofa trans-feminista, parte de la Coordinadora Feministas en Lucha, activista CUDS.

10995651_10204878255689018_2185209074157687591_n

El martes 09 de septiembre del presente 2014 la ONU recomendó al Estado de Chile que facilite el aborto a niñas menores y mayores de 14 años, y que termine con el prohibicionismo y la criminalización del aborto que obliga a la clandestinidad y peligro –en el caso de las niñas y mujeres empobrecidas. El Estado debe entregar todas las condiciones para que las niñas y mujeres se puedan practicar abortos seguros.

¿Por qué la urgencia de facilitar el aborto por decisión de niñas y mujeres, además de promoverlo como una práctica legítima, necesaria, portadora de buena vida y solidaridad? ¿Por qué es tan urgente que las niñas accedan a buenas condiciones en los abortos que necesitan realizarse? ¿Cuáles son las situaciones de embarazos a las que se ven expuestas en una cultura patriarcal, adulto-céntrica, sexista y de heterosexualidad obligatoria como la chilena? ¿Cuántas Belén, cuántas niñas de más o menos de 10 años son violadas día a día, quedando embarazadas y siendo obligadas a convertirse en madres? ¿Por qué se sigue apelando a la biología para justificar y mantener las violencias “naturales” que debiesen sufrir de manera insoslayables ciertas personas, ciertos cuerpos, por ser considerados femeninos, es decir, frágiles y abusables? ¿Por qué el paternalismo y el maternalismo son nocivos y peligrosos como política? ¿Quiénes son las principales figuras que violan niñas? ¿La negación de educación no sexista atenta contra las condiciones sociales y sexuales de las personas?

A diferencia de lo que erróneamente se piensa, la familia no es lugar más seguro, al contrario. Según datos y cifras oficiales de la Fiscalía y el SENAME, lxs niñxs son abusadxs y violadxs principalmente al interior de la familia. Por ejemplo, el año 2004 el 95.4% de los ingresos al SENAME fue por causa de abuso sexual, donde el 84.7% de los abusos sexuales a niñxs ocurrieron al interior de la familia (donde también ocurren los abusos y violaciones a mujeres). De los principales agresores sexuales destacan los hombres heterosexuales padres de familia (18.1%), padrastros (13.2%), tíos (9.1%), hermanos (3.9%), abuelos (3.4%). Y las cifras, como reconocer en el organismo estatal y en la red de instituciones que trabajan con el SENAME, son sólo la punta del iceberg.

Nos encontramos a nuestras sexualidades teñidas por la violencia, el dolor, lo indeseable, ya que si conocemos nuestra sexualidad a través del abuso y/o la violación en nuestra tierna niñez ¿dónde y cómo experimentamos el placer sexual si nuestro abusador es a quién debemos amar y respetar?. En dicho contexto se vuelve ineludible educarnos sexualmente para imaginar y promover sexualidades que en su posibilidad hagan inviable el abuso/violación y además promuevan el placer y el bienestar social y sexual, incluidos y partiendo por lxs niñxs.

El sexo como práctica se da entre lxs niñxs, pero las condiciones sociales-sexuales están profundamente vulneradas y precarizadas. Como a lxs niñxs no se les permite saber, conocer, hablar, experimentar sus sexualidades, terminan volviéndose fáciles de abusar y violar. Esta violencia (como hacia las mujeres, las trans, etc.) se ejerce hace tanto tiempo que parece natural, ya que después de todo la hemos experimentado y vivido durante toda nuestra vida en el mundo.

Mucha gente se atemoriza y sufre porque le quiten la autoridad que tienen (por ley y/o costumbre) sobre otros cuerpos. Los procesos feministas de cuestionamientos y liberación de la autoridad patriarcal (encarnada en la figura del padre de familia, el esposo, el jefe de familia) dan cuenta de ese complejo proceso. Muchos hombres –y mujeres- se negaron a que las mujeres se liberaran de la autoridad patriarcal, ya que los cuerpos de las mujeres les pertenecían como propiedad al jefe de familia, como el resto de esclavos (niños y servidumbre en general).

Atendiendo estos contextos, el aborto es una necesidad que debe ser facilitada en buenas condiciones a todas sin importar la edad, la clase social o las razones que tengan para abortar. Junto a ello, debemos impulsar una cultura sexual abierta y placentera, eliminando el abuso al que nos hemos acostumbrado. Una educación y cultura no sexista desde lxs niñxs hasta las personas de tercera y más edad –quieran o no lxs padres.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s